El uso de pirotecnia durante fiestas patronales y eventos tradicionales debe atenderse desde la conciencia social y no únicamente mediante sanciones más severas, afirmó el presidente municipal de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, quien adelantó que el Ayuntamiento impulsará una campaña de concientización para reducir este tipo de prácticas.
El alcalde se refirió al tema luego del incidente ocurrido la tarde del lunes 12 de enero, cuando la pirotecnia que era transportada en una camioneta dentro de un cortejo fúnebre explotó sobre la avenida 2 de Abril, dejando un saldo de 10 personas lesionadas. Este hecho se suma a otro registrado el pasado 28 de diciembre, cuando una explosión similar durante un sepelio en el Eje Juan Pablo II provocó cuatro personas heridas.
Ramírez Sánchez explicó que durante su visita a la fiesta patronal del Barrio de Tierras Negras sostuvo una conversación con sacerdotes y con el obispo de la diócesis de Celaya, quienes señalaron que el uso de cuetes es una tradición arraigada desde hace generaciones. No obstante, reiteró que el problema no se resolverá únicamente con castigos.
El presidente municipal reconoció que, aunque en Celaya está prohibida la venta y el uso de pirotecnia, muchas personas la adquieren en municipios cercanos como Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, Villagrán, Cortazar o Tarimoro, donde no existen las mismas restricciones.
Ante ello, anunció que se reforzarán las estrategias preventivas con el egreso de nuevos elementos de INFOPOL, además de implementar mesas de trabajo con líderes religiosos para que, desde las iglesias, también se promueva el cuidado y la reducción del uso de pirotecnia.
Finalmente, Ramírez Sánchez hizo un llamado a la ciudadanía a buscar otras formas de conservar sus tradiciones sin poner en riesgo la vida de las personas y recordó que no se debe esperar a una tragedia mayor, como la ocurrida en septiembre de 1999, para tomar decisiones más estrictas sobre la veda del uso de cuetes.
