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La cuesta de enero 2026 podría afectar fuertemente a las familias mexicanas debido a la inflación y aumentos de impuestos; bancos prevén el arranque de año más caro para las familias desde 2017

La llamada “cuesta de enero” de 2026 se perfila como una de las más difíciles para los bolsillos de los mexicanos en los últimos años, alertan bancos y analistas económicos. El encarecimiento de bienes y servicios básicos se atribuye a un repunte inflacionario impulsado por ajustes fiscales, aumentos arancelarios y cambios en impuestos al consumo.

Un sondeo de Citi entre 35 bancos y casas de bolsa proyecta que la inflación mensual de enero podría situarse en 0.51%, casi el doble del 0.29% registrado en el mismo mes de 2025. Algunas estimaciones incluso señalan que podría llegar a 0.94%, lo que la convertiría en la más alta desde 2017, año marcado por un repunte de 1.70% tras la liberalización de los combustibles.

Especialistas indican que este escenario generará una presión significativa sobre el consumo y las finanzas de los hogares. Entre los factores que impulsan el aumento de precios se encuentran las modificaciones al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el incremento de aranceles a productos provenientes de Asia, anticipando un arranque de año complicado para las familias mexicanas.