La esencia de Diego Cocca volvió a asomarse en la Perla Tapatía, o al menos así lo dejó ver Atlas en su presentación en el Clausura 2026. Con un triunfo ajustado, por momentos sufrido, pero fiel a un orden defensivo sólido, los rojinegros arrancaron el torneo con victoria 1-0 sobre Puebla, gracias a un penal convertido por Uros Durdevic.
El encuentro también tuvo un componente especial desde el banquillo. Alberto Espigares vivió su debut como director técnico en este 2026 al frente de La Franja, enfrentando a un Atlas con el que estuvo ligado durante varios años como responsable de fuerzas básicas.
La diferencia llegó temprano y fue determinante. Antes de cumplirse los diez minutos, un error defensivo de Puebla derivó en una infracción dentro del área. Djuka no falló desde los once pasos al minuto 8, marcando el tanto que terminaría por definir el compromiso. A partir de ese momento, a la visita le costó encontrar el equilibrio.
Con más voluntad que claridad, Puebla intentó reaccionar. Generó opciones para igualar, incluyendo un disparo a quemarropa dentro del área y un par de intentos desde media distancia, pero todos encontraron respuesta en Camilo Vargas, quien volvió a erigirse como figura bajo los tres postes.
El resultado también rompió una tendencia reciente. Antes de esta noche, Atlas apenas había conseguido una victoria ante Puebla en el Estadio Jalisco, un rival que se había convertido en un auténtico dolor de cabeza para los rojinegros. Esta vez, el cuadro tapatío supo sostener la ventaja y comenzar con el pie derecho su camino en el Clausura.
Es apenas el primer capítulo del torneo, pero el Estadio Jalisco volvió a encenderse con la ilusión de su gente, que encontró en el orden, la intensidad y el resultado motivos para creer en un nuevo semestre rojinegro.
