Considerado el deporte nacional desde hace más de un siglo, en Irapuato se realizó un reconocimiento a la Charrería mexicana, con la donación de la escultura denominada “La Charrería”, otorgada por Sofía I, Reina de la Federación Mexicana de Charrería, y realizada por su padre, el escultor Gerardo Rico Cázares.
La escultura quedó instalada en el acceso norte de la ciudad de Irapuato, la cual luce renovada, declaro la presidenta municipal, Lorena Alfaro García, quien agradeció a Sofía I y a Gerardo Rico por su valiosa aportación a la ciudad, y destacó que la obra representa al deporte nacional y contribuye a mantener viva una de las tradiciones que dan identidad a México.
Por su parte, Sofía I, Reina de la Federación Mexicana de Charrería, señaló que la escultura es un símbolo de identidad, historia y herencia, al representar uno de los legados más valiosos que recibió de sus abuelos y padres.
El autor de la obra, Gerardo Rico Cázares, compartió su orgullo por haber creado esta escultura, la cual realizó en honor a su padre, Don Isidro Rico Sabanero, quien fue un referente de la charrería en Irapuato y en Guanajuato.
