Nuevos antecedentes han causado fuerte impacto en la investigación por la muerte de Cristóbal Miranda, el joven que perdió la vida tras una brutal golpiza durante una fiesta de Año Nuevo en Talcahuano, Chile.
De acuerdo con la indagatoria, el ataque no fue un hecho aislado ni espontáneo, sino una agresión previamente planificada. La fiscalía obtuvo mensajes de Instagram que muestran cómo los imputados se coordinaron con antelación para ejercer violencia extrema.
Los acusados, quienes actualmente se encuentran en prisión preventiva por homicidio calificado, utilizaban un grupo llamado “Tokyo Manji”, en referencia a personajes de la serie japonesa Tokyo Revengers. En los chats, que no pudieron ser eliminados por completo, se leen frases alarmantes como “hoy día quedan vegetales” y “hoy nos pitiamos a los Miranda”.
Las conversaciones también evidencian la intención de atacar en superioridad numérica, con mensajes que mencionaban un “16 contra 2”, lo que refuerza la tesis de una agresión grupal planificada para asegurar el resultado del ataque.
Estos antecedentes salieron a la luz luego de que uno de los integrantes del grupo entregara capturas de pantalla a Carabineros, mientras que otro involucrado facilitó su teléfono celular y colaboró como testigo, elementos clave para el avance de la investigación.
