El nombre de Bad Bunny vuelve a estar en el centro de la conversación, pero esta vez no por su música, sino por una demanda millonaria presentada en Puerto Rico. Una mujer acusa al artista de haber utilizado su voz sin autorización en varias producciones, entre ellas un tema incluido en su más reciente álbum, lo que habría generado ganancias sin su consentimiento.
De acuerdo con la denuncia, la grabación original habría surgido de un mensaje de WhatsApp y posteriormente fue incorporada a canciones, presentaciones en vivo, campañas promocionales y mercancía oficial. La demandante sostiene que nunca fue informada del uso comercial de su voz ni recibió compensación alguna, por lo que exige una indemnización que asciende a millones de dólares.
Este conflicto vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites creativos en la música y el respeto a los derechos de autor en la era digital. Hasta el momento, ni el cantante ni su equipo han fijado una postura pública, mientras el proceso legal sigue su curso.
