Probablemente te habrás dado cuenta de que puedes serlo un poco más y, si ya lo eres, seguro que puedes hacerlo mejor. Tomando en cuenta estos 5 principios:
1. Toma consciencia
Empieza por ser consciente de aquello por lo que vas a agradecer e identifica porqué es necesario dar las gracias. Conéctate con ese pequeño detalle que te han dado o con ese gesto que te han mostrado. Toma consciencia de lo bueno que es para tu vida y de lo importante que ha sido para la otra persona haber hecho lo que hizo por ti.
2. Sé específico
No te limites a decir gracias, acompáñalo con el motivo del agradecimiento. En lugar de decirle “gracias por tu trabajo” sería más efectivo decir algo como “gracias por quedarte hasta tarde” o “gracias por haberlo revisado cuando has terminado”.
Ser específico le permite a la otra persona saber qué ha hecho bien y porqué se le están agradeciendo su acción. Esto hará más probable que vuelva a repetir su acto, pues ha sido reforzada de manera positiva. Además, cuando ella recibe ese agradecimiento genuino, se siente valorada y apreciada.
3. Sé personal
Cuando se trata de una tarea grupal, da las gracias a cada persona por separado, porque ellos te han hecho el favor de manera individual. Hacerlo de manera personalizada es fundamental para que el otro reconozca el valor y la importancia que han tenido en la tarea.
4. Abre la posibilidad de reciprocidad
Has contraído una deuda y, aunque la otra persona no vaya a cobrártela, es bueno que la reconozcas. “Devolver el favor” es un gesto de agradecimiento en el que se resalta que el acto de la otra persona no ha sido en vano. Ayudar al otro, así como él te ayudo a ti, es una forma de continuar el vínculo de reciprocidad que los une. Las relaciones se mantienen, en cierta medida, por la capacidad que tienen las personas de dar y recibir de manera mutua.
5. Utiliza el lenguaje no verbal
Cuando puedas hazlo de manera presencial, con contacto visual y en un momento de tranquilidad. Haz que tu cuerpo refleje el agradecimiento que estás dando, que se note en tus gestos faciales la alegría y en tu postura corporal la apertura. Los mensajes, correos electrónicos o llamadas hacen a los agradecimientos más pobres y menos humanos.
¿Por qué ser más agradecido? Algunos de los beneficios que puede proporcionarte son:
1. Te hace prosocial. La gratitud aumenta tus esfuerzos por ayudar a alguien incluso, aunque sea costoso para ti.
2. Mejora tus relaciones románticas. La gratitud en las interacciones predice aumentos en la conexión de la relación y produce satisfacción tanto para el receptor como para el benefactor.
3. Mejora la calidad del sueño. La gratitud predice una mayor calidad y duración de tu sueño.
4. Beneficia tus relaciones. La gratitud pronostica el crecimiento relacional con unomismoy la persona que expresa el agradecimiento afectando de manera positiva tu salud mental.
