Los jóvenes no quieren quedarse a trabajar en el campo porque no es rentable y, lógicamente buscan calidad de vida, por lo que emigran a las ciudades en busca de ocupaciones que les den una retribución digna. Por lo que esta situación debe ser observada y atendida por las autoridades ya que los campesinos se hacen viejos y en poco tiempo no habrá suficientes alimentos de proximidad.
Con información del Censo Agropecuario presentado por el INEGI, hay 27 millones 256 mil 127 personas dedicadas a la agricultura en México, de los cuales el 43. 5% son mayores de 45 a 64 años; el 29.3% de 65 y más años; el 27.2% mayores de 18 años a 45 años y el 0.1% hasta los 18 años.
Es decir, la actividad agrícola mexicana es dominada en 72% por campesinos que tienen de 45 años a más de 64 años, lo que repercute en el envejecimiento de los encargados de producir los alimentos para la población en el país; en este sentido, el líder de la CNC en el Soconusco, Indalecio Flores Bahámaca, indicó que, hay muchas causas que originan la falta de deseo en los jóvenes de trabajar las tierras de sus padres, lo que significa que en hay un futuro incierto para el trabajo rural.
Los jóvenes se están preparando para tener un mejor nivel de vida, pero desafortunadamente saben que con el campo sólo encontrarán pobreza y necesidad, porque el Gobierno no ha sabido visualizar el impulso que requiere el sector agrícola y suplanta esa necesidad, importando más productos.
Finalmente, Flores Bahámaca afirmó que el gobierno federal ha frenado el interés de mantener instancias como los fideicomisos para otorgarles crédito a los productores, en cambio, les ofrece una solvencia crediticia con una tasa de interés todavía más alta que la banca privada, por lo que miles de campesinos han rechazado el ofrecimiento gubernamental.
