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Cierra Quintana Roo con 1,189 casos de VIH y tasa más alta del país

Quintana Roo cerró el año 2025 como el quinto estado del país con mayor número de casos registrados del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), al contabilizar un total de 1,189 diagnósticos confirmados, lo que representa un incremento de 149 casos en comparación con 2024. Esta cifra coloca a la entidad por debajo del Estado de México, que reportó 2,352 casos; Veracruz, con 1,714; Ciudad de México, con 1,370; y Jalisco, con 1,051 casos.

Aunque en números absolutos Quintana Roo se ubica en la quinta posición nacional, el panorama se agrava al analizar la tasa de incidencia por cada 100 mil habitantes. De acuerdo con los datos disponibles, el estado registra 66 casos por cada 100 mil personas, una de las tasas más altas del país. En contraste, el Estado de México presenta una tasa de 13.9 casos por cada 100 mil habitantes, pese a contar con una población considerablemente mayor.
El comportamiento de la enfermedad durante 2025 muestra un promedio de 22 nuevos contagios por semana, lo que refleja una transmisión constante a lo largo del año. La mayoría de los casos corresponde a hombres, quienes concentran 1,030 diagnósticos, equivalentes al 86 por ciento del total estatal, lo que confirma una tendencia que se mantiene en años recientes.

En materia de atención médica, Quintana Roo cuenta con dos Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención en Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS), ubicados en Chetumal y Cancún. Además, opera el Servicio de Atención Integral Hospitalaria (SAIH) en Cozumel, Playa del Carmen y Felipe Carrillo Puerto. En estas unidades, las personas reciben servicios de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de forma gratuita, segura y confidencial.

Como parte de las estrategias de prevención, en los CAPASITS de Cancún y Chetumal se ofrece de manera gratuita la profilaxis preexposición (PrEP), acompañada de atención médica y orientación personalizada, con el objetivo de evaluar si esta opción resulta adecuada para cada persona. Las autoridades de salud subrayan que la prevención primaria representa un elemento clave para frenar la transmisión del virus y reducir la aparición de nuevos casos.

Además del uso correcto del condón y la realización periódica de pruebas diagnósticas, el sistema de salud dispone de herramientas como la profilaxis postexposición (PEP) y la PrEP. La PEP consiste en un tratamiento de emergencia que se administra tras una posible exposición de riesgo, mientras que la PrEP funciona como una terapia preventiva dirigida a personas con mayor vulnerabilidad. Ambas estrategias registran un interés creciente entre la población y forman parte de las acciones prioritarias para contener el VIH en la entidad