El ministro de Defensa de Venezuela, Vladímir Padrino López, aseguró que durante la operación militar de Estados Unidos que terminó con la captura de Nicolás Maduro, una gran parte de su equipo de seguridad fue ultimada “a sangre fría”, incluyendo efectivos y, según el gobierno venezolano, también civiles. 
Padrino calificó la acción como una agresión imperial y exigió la liberación inmediata de Maduro y su esposa, mientras las Fuerzas Armadas apoyan a la presidenta interina designada y mantienen un estado de alerta en el país.
