Nuestro hogar no solo es el lugar donde descansamos, también influye directamente en nuestro estado emocional, enero es un buen momento para observar los espacios que habitamos y preguntarnos si realmente nos brindan calma y funcionalidad.
Después de las fiestas, es común sentir saturación visual y desorden, por lo que es importante retirar las decoraciones, reorganizar objetos y limpiar superficies ayuda a generar una sensación de ligereza, ojo no se trata de hacer una limpieza exhaustiva, sino de crear espacios que se sientan agradables y habitables.
La iluminación juega un papel importante en el bienestar por lo que aprovechar la luz natural durante el día y optar por luces cálidas por la noche crea ambientes más acogedores, trata de incorporar textiles suaves, como mantas o cojines, también aporta confort.
Las plantas son grandes aliadas para el hogar recuerda elegir especies resistentes y ubicarlas en espacios bien iluminados añade vida y frescura ya que cuidarlas puede convertirse en un hábito relajante que fomenta la atención plena.
Un hogar no necesita ser perfecto para ser funcional solo se trata de adaptar los espacios a tus necesidades actuales, respetar tus gustos y crear rincones de descanso contribuye a un bienestar emocional más estable.
Si sientes que el desorden o la falta de organización impactan tu estado de ánimo de forma constante, buscar orientación profesional puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida.
Este contenido es únicamente informativo. No promulgamos ninguna religión en específico y siempre es importante acudir con especialistas ante cualquier duda o circunstancia.
