Durante los primeros días del año, el cuerpo suele agradecer preparaciones sencillas, calientes y llenas de nutrientes, un caldo de verduras casero no solo es fácil de preparar, también aporta hidratación y una sensación de bienestar que reconforta tanto física como emocionalmente.
Preparar este tipo de recetas en casa permite tener mayor control sobre los ingredientes y conectar con el proceso de cocinar como un acto de cuidado personal. No se trata solo de alimentarse, sino de crear un momento de pausa y atención.
Ingredientes:
- 2 zanahorias medianas cortadas en rodajas
- 2 ramas de apio cortadas en trozos
- 1 papa grande cortada en cubos
- 1 calabacita en rodajas
- 1/2 cebolla blanca
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1.5 litros de agua
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Opcional: una ramita de perejil o cilantro
Modo de preparación:
- En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
- Agrega la cebolla y el ajo picados, sofríe hasta que estén ligeramente transparentes.
- Incorpora la zanahoria, el apio y la papa.
- Mezcla bien durante unos minutos.
- Añade el agua y tapa la olla.
- Deja hervir a fuego medio hasta que las verduras comiencen a suavizarse.
- Agrega la calabacita y cocina por 10 minutos más.
- Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Apaga el fuego y añade perejil o cilantro si lo deseas.
Este caldo puede consumirse solo o acompañarse con arroz o pan integral, trata de disfrutarlo despacio, en un ambiente tranquilo ya que esto favorece la digestión y ayuda a reconectar con las señales del cuerpo.
Este contenido es únicamente informativo. No promulgamos ninguna religión en específico y siempre es importante acudir con especialistas ante cualquier duda o circunstancia.
