Este inicio de año trae un panorama climático que no pasa desapercibido: durante la primera quincena de enero se espera un comportamiento marcado por contrastes, donde días con temperaturas relativamente templadas alternarán con noches y madrugadas muy frías en varias regiones del país. Este patrón desigual está influido por diversos factores atmosféricos y sistemas meteorológicos activos en el territorio nacional. 
Desde los primeros días de 2026, algunas zonas registran frío intenso y posibles heladas, especialmente en áreas elevadas del centro y norte, mientras que otras regiones pueden experimentar temperaturas más cálidas o ambientes templados en las tardes, como parte de un fenómeno de bloqueos atmosféricos y la interacción de masas de aire ártico con la corriente en chorro subtropical. 
Este comportamiento variable del clima implica que se mantenga vigilancia constante de los pronósticos diarios, ya que el descenso térmico repentino puede afectar a la salud, la agricultura y las actividades al aire libre, mientras que las tardes más cálidas ofrecen alivio temporal a la población.
