La falta de trabajadores mexicanos está empezando a afectar sectores clave en Estados Unidos, como la agricultura, la construcción, restaurantes y otros empleos que requieren fuerza física, lo que ya comienza a impactar la productividad, según organizaciones campesinas. 
Ante esta escasez, expertos y líderes laborales advierten que podría obligar a Washington a replantear su política migratoria, incluso ampliando visas de trabajo temporales, para garantizar mano de obra en actividades esenciales que no han podido sustituirse completamente con tecnología.
