La madre de Paola Jazmín Campo Alcázar denunció que, a dos años del feminicidio de su hija ocurrido en diciembre de 2022, la investigación permanece estancada. Señaló que la carpeta de investigación no ha mostrado avances sustanciales y que las deficiencias en el trabajo pericial impidieron establecer datos clave, como si la víctima fue arrojada viva o muerta a la cisterna donde fue encontrada.
De acuerdo con su testimonio, no se recuperaron huellas en la escuela donde trabajaba Paola, lo que evidencia un desempeño irregular del personal forense y, a quienes se les inició un procedimiento administrativo.
La madre también cuestionó la falta de resultados pese a que el caso fue llevado a instancias federales, y expresó que la Fiscalía no aceptó trasladar la carpeta al estado donde reside, lo que le dificulta dar seguimiento al proceso por razones de salud y movilidad.
Asegura que otras víctimas de casos ocurridos en fechas similares ya han obtenido justicia, mientras que en el de su hija no hay personas detenidas ni señaladas, a pesar de que Paola desapareció el 7 de diciembre y fue encontrada al día siguiente dentro de una cisterna en su centro de trabajo.
