La polémica que rodea al reciente reconocimiento de Rosario Central volvió a estallar en el Gigante de Arroyito, donde Estudiantes decidió marcar posición antes del duelo de Octavos del Clausura. Los futbolistas del equipo platense realizaron el pasillo obligatorio, pero lo hicieron completamente de espaldas, sin aplausos y dejando en claro su desacuerdo con la decisión de la AFA. La imagen, captada en la salida del conjunto rosarino encabezado por Ángel Di María, se viralizó de inmediato y se convirtió en el centro de la conversación futbolera del fin de semana.
De acuerdo con reportes televisivos, la postura del plantel nació dentro del vestuario y no fue una orden dirigencial, aunque coincidió con el discurso crítico de Juan Sebastián Verón hacia la conducción de Claudio Tapia. La reacción de los hinchas locales no tardó: desde las tribunas bajaron cánticos de apoyo al campeón y mensajes irónicos hacia la dirigencia de Estudiantes, mientras la transmisión oficial describía el hecho como un episodio “inusual” que reflejaba el clima tenso que atraviesa el fútbol argentino. Pese al gesto, el ambiente festivo en Arroyito se mantuvo y la afición celebró la reciente coronación con entusiasmo.
El conflicto creció en los días previos luego de que Estudiantes cuestionara la legitimidad del título anual, argumentando que nunca hubo una votación formal. La AFA respondió mostrando actas para defender el procedimiento, lo que desató una cadena de declaraciones cruzadas entre dirigentes y profundizó la grieta institucional.
