El Barcelona atravesó otra noche para el olvido en la Champions League tras caer 3-0 en su visita al Chelsea, en un duelo donde el marcador pudo ser aún más abultado. El conjunto dirigido por Hansi Flick mostró un funcionamiento lejos de aquel que lo llevó a ser protagonista la temporada pasada y ahora se complica su camino rumbo a los Octavos de Final. La ausencia de Pedri en el mediocampo y la expulsión de Ronald Araujo antes del descanso condicionaron desde temprano a un equipo que nunca logró incomodar al arquero Robert Sánchez.
Aunque el Chelsea desperdició numerosas opciones, terminó capitalizando su dominio con un autogol provocado por Pedro Neto y dos tantos más en la segunda mitad. Enzo Fernández incluso vio anuladas un par de anotaciones tras la revisión del VAR: una por mano previa de Wesley Fofana y otra por posición adelantada de Trevoh Chalobah. Del lado blaugrana, la oportunidad más clara llegó en los pies de Ferran Torres, quien no pudo aprovechar un pase de Lamine Yamal cuando el partido todavía estaba igualado, error que significó el inicio del desplome catalán.
El conjunto inglés sentenció el encuentro tras el descanso, aprovechando la superioridad numérica y la fragilidad defensiva de los culés. Estevao firmó el segundo tanto con una jugada individual que dejó atrás a Cubarsí y Balde, mientras que Liam Delap completó la goleada en un contragolpe que nuevamente pasó por la revisión del VAR antes de validarse. Sin respuesta y sometido durante gran parte del partido, el Barcelona regresó de Londres con una derrota que agrava su momento en Europa.
