Tigres echó por la borda gran parte del buen trabajo hecho durante el torneo y vivió su peor noche justo en la Liguilla, al ser derrotado 3-0 por Xolos en el Estadio Caliente. El equipo regiomontano se vio irreconocible: defendió mal, no logró adaptarse al césped sintético y terminó superado de principio a fin por el cuadro fronterizo.
El juego inició a una hora poco común para esta fase, pasando de la medianoche en horario del centro de México. Aun así, Tigres comenzó generando la primera oportunidad clara al minuto 13, pero después Tijuana tomó el control.
Al 26’, Kevin Castañeda abrió el marcador con un disparo lejano que Nahuel Guzmán no pudo contener debido al bote del balón. Tigres intentó reaccionar con llegadas de Correa y Brunetta, pero sin éxito.
Para la segunda mitad, los felinos adelantaron líneas, pero su ofensiva siguió sin claridad. Xolos amplió la ventaja al 54’ con un cabezazo de Mourad y más tarde, al 71’, Gilberto Mora colocó el 3-0 tras una buena jugada de Domingo Blanco.
El equipo de San Nicolás nunca encontró ritmo ni precisión, perdió su racha invicta como visitante y terminó pidiendo el final del partido.
Ahora, Tigres está obligado a buscar una remontada histórica: necesita anotar tres goles y mantener su arco en cero en la vuelta para poder avanzar por mejor posición en la tabla.
