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Ya me dió covid, ¿cuándo me pongo el refuerzo?

Millones de personas que recientemente han contraído la COVID-19, es normal tener algunas dudas nuevas sobre su inmunidad. Si aún no habían recibido una dosis de refuerzo, ¿la necesitan? ¿Y cuándo es el momento óptimo para recibirla?

No hay una regla fija sobre cuándo programar una vacuna de refuerzo después de haber tenido COVID-19. El momento óptimo dependerá de tus circunstancias individuales, incluyendo la gravedad de tu enfermedad, el tiempo transcurrido desde la resolución de los síntomas y el riesgo de volver a estar expuesto.

Pero si actualmente tienes una infección activa, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) recomiendan esperar al menos hasta que dejes de tener síntomas y hayas cumplido los criterios para terminar el aislamiento. (Es decir, si has tenido una infección leve, han pasado al menos cinco días desde que empezaron los síntomas, estos están mejorando y has estado sin fiebre durante al menos 24 horas sin la ayuda de medicamentos).

Dicho esto, algunos científicos recomiendan aplazar el refuerzo durante más tiempo. Ali Ellebedy, inmunólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, dijo que podría tener sentido esperar hasta que te hayas recuperado por completo o hasta que puedas obtener un resultado negativo en la prueba PCR, aunque esto no es un requisito de los CDC para salir del aislamiento y podría no ocurrir hasta unas semanas (o incluso meses) después.

“No hay que sobrecargar al sistema”, dice Ellebedy. Deja que tu sistema inmunitario descanse después de luchar contra el coronavirus y antes de pedirle que se acelere de nuevo con la vacuna. Esto también permitirá una respuesta más refinada y duradera, dijo.

Y para algunos, añadió Ellebedy, puede ser beneficioso esperar aún más tiempo. Si el riesgo de reinfección es bajo —por ejemplo, si trabajas a distancia, gozas de buena salud en general y puedes cumplir las directrices de salud pública sobre el uso de cubrebocas y el distanciamiento social— puede ser lógico esperar hasta que la inmunidad natural disminuya, lo que puede ocurrir hasta tres meses después de la infección. Postergar de este modo el refuerzo no solo ayudará a producir una respuesta de anticuerpos más robusta, sino que podría haber una versión más nueva de la vacuna que funcione específicamente contra la variante ómicron para ese momento.

“La vacuna procede de la cepa original del coronavirus, y esa en realidad ya no existe”, explica Ellebedy. “Dentro de unos meses, si hay una vacuna basada en la variante ómicron, ¿por qué no tomarla para prepararse para lo que sea que venga después?”. Las empresas farmacéuticas han empezado a probar nuevas versiones de la vacuna de refuerzo para la covid, que podrían estar disponibles en el verano.

Por supuesto, aplazar el refuerzo no es la opción adecuada para todos. Si tienes un alto riesgo de reinfección o de enfermedad grave —ya sea por tu edad, por tus condiciones médicas, por un sistema inmunitario debilitado o porque vives o trabajas en un entorno que aumenta la probabilidad de exposición—, puede que quieras reforzar tu inmunidad con una dosis extra de la vacuna cuanto antes, añadió Ellebedy. Recibir una dosis de refuerzo antes también puede extender la protección a los miembros vulnerables de la familia y a los niños que por u edad aún no pueden recibir la vacuna.