Saltar al contenido

Reflexión sobre el arte y la literatura

Los colectivos StereoTipos y Las hijas de la pandemia reflexionan sobre el arte y la literatura, en el Museo de Arte Moderno.

StereoTipos y las escritoras que conforman el grupo Las hijas de la pandemia se presentaron en el Museo de Arte Moderno (MAM) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) con una charla en torno al arte y su relación con la literatura, la migración y las nuevas tecnologías, entre otros temas. Las hijas de la pandemia y StereoTipos son dos grupos que surgieron a partir del confinamiento, el primero reúne 19 escritoras, entre ellas destacan Sophie Goldberg, Tamara Trottner, Mónica Salmón, Mónica Castellanos, Sofia Segovia, Ethel Krauze, entre otras, en tanto que StereoTipos es un proyecto digital de divulgación cultural a través de entrevistas a diversos actores de la sociedad.

Los colectivos realizaron las llamadas StereoPandémicas, tres mesas de diálogo en las que abordaron diferentes temas: La literatura post pandemia, La migración como motor de la sociedad del siglo XXI y La inclusión y diversidad en el México actual y cómo estos se relacionan con el arte y las actividades del MAM. Luis Ernesto González El tío, quien forma parte de StereoTipos, junto con Carlos López Chochos y Ana Luisa Medina, explicó que su programa de entrevistas busca abordar temas que preocupan e interesan a la sociedad, buscan un tema que fuera común para todos: la literatura y el arte en general y el MAM les pareció un lugar ideal, no solo porque su belleza, sino porque es un espacio particular, es como una burbuja y se querían sentir precisamente en una burbuja de arte.

Explicó que actualmente prevalecen las noticias que hablan de puras desgracias, divisiones, y la mejor manera de encontrar un oasis es en el arte. Cada quien propuso hablar del arte desde donde quisiera, por eso se habló un poco de música, de tecnología y de las nuevas tendencias, incluso de grafitis, porque no quisieron despreciar ningún arte. StereoTipos y Las hijas de la pandemia, quienes generan Stereopandémicas, esperan que éste evento se vuelva a repetir. La periodista Silvia Cherem, quien se ha destacado por entrevistar a diversos artistas visuales, expresó que lo que caracteriza a un artista es el talento, la creatividad, la necesidad de reinventar mundos y releer la realidad, así como mucha insatisfacción. Una necesidad brutal de decir las cosas de otra manera.

Comentó que el arte que perdura en el tiempo y se vuelve clásico es aquel al que se regresa de forma continua y en el que se descubren nuevas lecturas, se puede ver una y otra vez, en un año, en 10 y le sigues encontrando cosas nuevas, no aburre, ni fastidia. Como ejemplo puso a Vicente Rojo, que cuando recorrió su exposición, que actualmente se presenta en el museo, sintió que estaba viendo un lienzo continuo del alma de Vicente, de la España que dejó atrás y del México que encontró bajo la lluvia con sus volcanes. También comento que sus cuadros siguen hablando.

Por su parte, la escritora Sophie Goldberg resaltó que el arte es subjetivo, una obra es arte si toca las fibras más íntimas del ser, si mueve algo. El arte tiene mucho que ver con lo que uno siente cuando lo ve. Como creador, tiene que salir de la tripa, del lugar más profundo. La escritora Victoria Dana se refirió al arte como una necesidad: “No siempre hay una situación ideal para viajar por el mundo y ver los diferentes museos. Sin embargo, la gente puede alimentarse de arte desde los lugares donde está, porque tenemos acceso gracias a Internet y las redes sociales. El ser humano debe alimentarse de arte, debe buscar en las bibliotecas, en los museos, porque hay arte en todos lados. Algo importante es abrir el corazón y la sensibilidad para apreciar lo que tenemos”. La psicóloga Olga González enfocó su charla en la obra de Frida Kahlo —la cual es parte del acervo del MAM— y consideró que ha trascendido porque hay una belleza colateral a su tragedia. “Es una artista que se atrevió a desafiar y compartir su vida”, en tanto que Claudia Marcucetti estimó que “el arte no tiene fronteras, no tiene límites, no tiene país y no tiene género”.