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Oferentes viven incertidumbre por futuras remodelaciones al mercado

 

A más de un mes de que fuera aprobado el empréstito por hasta 350 millones de pesos y a dos meses del inicio de las licitaciones, el Ayuntamiento de Mérida aún no ha buscado acercamiento con los vendedores del pasillo de comidas del mercado Lucas de Gálvez para informarles cuál sería su destino, una vez empiecen los trabajos de remodelación.

Y aunque reconocen como necesarios los trabajos de mejoras, la incertidumbre está a flor de piel entre los comerciantes quienes esperan que los trabajos sean avisados a la brevedad y se puedan llevar a cabo con premura para evitar afectaciones de gravedad.

Miguel Santos, quien vende condimentos y pastas en uno de los pasillos que serán intervenidos señaló que las tuberías deberían ser de prioridad y pidió que luego de las modificaciones, las autoridades no dejen abandonado las instalaciones, pues, el poco mantenimiento genera que lo cambiado se descomponga con facilidad.