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Primer juicio en Kiev por crímenes de guerra contra un comandante ruso que mató a un ciclista

El frente de guerra se ha trasladado al este y al sur de Ucrania, pero en el norte de Kiev la herida dejada por los combates aún sangra y el Gobierno de Volodímir Zelenski reclama justicia por los abusos cometidos por los rusos. Equipos forenses locales e internacionales llegados del Reino Unido, Países Bajos o Francia trabajan en la identificación de cuerpos en ciudades como Bucha e Irpín, mientras un mes y medio después de que callaran las armas cada día hay funerales en sus cementerios.

Las autoridades acusan a Moscú de cometer crímenes de guerra y dan dos pasos adelante al anunciar el primer juicio contra un soldado del Kremlin y conseguir que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU adopte una resolución para iniciar investigaciones.

Estos procesos suelen ser largos y la oficina de la fiscal general, Iryna Venediktova, adelantó ayer que todo está listo para poner en marcha el proceso contra Vadim Shishimarin, de 21 años, acusado de matar a un civil desarmado de 62 años, a quien disparó desde la ventana de su vehículo en el frente norte de Kiev.

En la morgue de Bucha, localidad al norte de Kiev tristemente famosa por los cuerpos que aparecieron tirados en sus calles tras la liberación, los familiares hacen cola. Esperan su turno para identificar a sus seres queridos y llevarlos luego al cementerio para celebrar un entierro. Los cadáveres se conservan en grandes camiones frigoríficos aparcados en la parte trasera.