Saltar al contenido

La disminución del 50% de los aerosoles, pequeñas partículas de contaminación atmosférica, sobre América del Norte y Europa provocó un aumento del 33% en el número de ciclones tropicales en el Atlántico Norte.

A medida que Estados Unidos y Europa trabajaba durante décadas para reducir la contaminación atmosférica por el bien de la salud pública y del planeta, los científicos descubrieron una consecuencia imprevista, y preocupante: un aumento de las tormentas tropicales en algunas regiones. Un nuevo estudio publicado este miércoles en la revista académica Science Advances descubrió que; “Disminuir las emisiones de aerosoles es algo bueno para la salud humana; pero, por otro lado, descubrimos que hay algunos efectos negativos cuando reducimos las emisiones de aerosoles, y eso es la actividad de los huracanes”, dijo a CNN Hiro Murakami, autor principal del estudio y científico del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

Los aerosoles no son como los gases de efecto invernadero. Son diminutas partículas de contaminación que flotan en el aire y, a diferencia del dióxido de carbono o el metano, que absorben la luz solar y provocan el calentamiento, los aerosoles reflejan la luz solar hacia el espacio, lo que tiene un efecto de enfriamiento. Existen aerosoles naturales, pero gran parte de la contaminación de principios a mediados del siglo XX procedía de fuentes como las chimeneas industriales y los gases de escape de los automóviles.

En el otro extremo del mundo, el estudio constató que un aumento del 40% de la contaminación por aerosoles en China e India durante el mismo periodo provocó un descenso del 14% en el número de ciclones registrados en el Pacífico Norte occidental. La contaminación atmosférica aumentó considerablemente en China e India durante ese periodo debido al crecimiento económico e industrial de esos países.

Murakami descubrió que, al disminuir la contaminación por aerosoles en las décadas posteriores a la Ley de Aire Limpio de Estados Unidos y a medidas similares en Europa, el océano pudo absorber más luz solar, lo que provocó un aumento de la temperatura de la superficie del mar que propició más tormentas.

Murakami advierte que sus resultados no significan que debamos dejar de controlar la contaminación atmosférica. Reducir las emisiones de aerosoles es como dejar de fumar, dijo. Cuando una persona deja de fumar, mejora su salud y puede evitar el cáncer. Pero en algunos casos, dejar de fumar también conlleva efectos secundarios, como ganar peso y sentirse estresado. Jim Kossin, un científico experto en huracanes del Servicio Climático que revisó la investigación, dijo que este estudio es importante para ayudar a distinguir cómo las tormentas responden a la contaminación del aire frente a los gases de efecto invernadero.

“Los ciclones tropicales son bestias bastante aleatorias, y responden a la naturaleza aleatoria de la atmósfera en un momento dado”, dijo Kossin a CNN. “Pero ciertamente, este calentamiento constante del océano que ha estado ocurriendo en el Atlántico debido a la combinación del aumento de los gases de efecto invernadero y la disminución de la contaminación por partículas, eso tiene un efecto profundo, y los cambios en la contaminación por partículas tienen un efecto mucho más dramático en los huracanes”.Este estudio muestra muy bien que el impacto de los aerosoles no está aislado en el Atlántico, sino que implica un cambio global en la distribución de los ciclones tropicales”, dijo a CNN Gabriel Vecchi, profesor de clima y geociencias de la Universidad de Princeton. “Los aerosoles se encuentran entre los elementos más inciertos del sistema climático, por lo que creo que debería haber, y predigo que habrá, estudios de seguimiento que exploren la sensibilidad de los resultados a una serie de incertidumbres relacionadas con los aerosoles”.Tom Knutson, científico principal del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la NOAA que no participó en el estudio, dijo que la contaminación por aerosoles es otra forma importante en que los seres humanos han alterado la actividad de los huracanes en los últimos 40 años.

“Es como si los aerosoles crearan una especie de vacaciones de los huracanes en el Atlántico, pero luego cuando reducimos la producción de los aerosoles, entonces como que vuelve a surgir”, dijo Knutson a CNN. “Tenemos varias cosas que creemos que están sucediendo en el Atlántico y este estudio es uno de los que intentan dilucidar la influencia relativa de estas diferentes cosas”.

Murakami predice que la contaminación por aerosoles se mantendrá estable, por lo que las emisiones de gases de efecto invernadero empezarán a tener una mayor influencia en los huracanes con el tiempo, especialmente en su intensidad.

“La ciencia del clima es muy compleja y es un trabajo en curso, especialmente para la actividad de los huracanes”, dijo Murakami. “Lo que registramos en los últimos 40 años puede no aplicarse al futuro, por lo que podemos registrar algo muy diferente”.