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Alemania reducirá por ley un 10% el consumo de energía por el corte del gas ruso.

Hace apenas una semana, el gobierno alemán lanzó una omnipresente campaña publicitaria en la que llamaba a la población a lograr «entre todos» un ahorro en el consumo energético del 10% respecto a veranos anteriores. Ese 10% es el porcentaje necesario para llegar al invierno con las reservas en un estado que permita no seguir elevando el nivel de alarma, activado ya en el primer de los cuatro niveles.

Cuando se le preguntó si eso también podría significar limitar la temperatura prescrita para las viviendas, el ministro respondió: «Todavía no hemos tratado eso en profundidad. Vamos a mirar todas las leyes implicadas antes de dar detalles».

El ministro alemán de Economía y Clima, el verde Robert Habeck, considera ahora sin embargo que no será suficiente con el ahorro voluntario y quiere regularlo por ley. «Si los volúmenes de almacenamiento no aumentan, entonces tendremos que tomar más medidas para ahorrar energía, si es necesario también por ley», dijo anoche en el programa informativo de la televisión pública alemana ARD ‘Tagesthemen0’. El motivo de este repentino endurecimiento de la política alemana de ahorro energético es que en la última semana Rusia ha reducido en un 60% la cantidad de gas que suministra a Alemania a través del gasoducto Nord Stream 1, que cruza el fondo del mar Báltico hasta llegar a las costas alemanas del norte. La compañía rusa Gazprom ha reducido el volumen de gas transportado hasta solamente 67 millones de metros cúbicos al día y ha justificado su proceder alegando trabajos de reparación en una unidad de compresión de gas que lleva a cabo la empresa alemana Siemens y que impiden que el gasoducto opere a pleno rendimiento.

Emmanuel Macron presidente de Francia; dice estar dispuesto a “compromisos” Para evitar la paralización del país.

 Macron pide “responsabilidad” a los partidos para evitar la paralización de Francia pero sin perder la “coherencia” del proyecto con el que fue reelegido presidente.

Una familia numerosa, pero no lo suficiente como para gobernar sola. Después de que el oficialismo perdiera la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha descartado la formación de un Gobierno de unidad nacional y ha pedido “responsabilidad” a los partidos políticos.

Tras recibir durante dos días a los principales líderes parlamentarios, Macron ha reconocido que los resultados de los comicios y la fragmentación del Parlamento les obligan a “legislar de otra forma”. Para evitar la paralización del país, dice estar dispuesto a “compromisos” pero sin perder la “coherencia” del proyecto con el que fue reelegido presidente.

Habrá que aclarar en los próximos días cuánta responsabilidad y cooperación están dispuestas a asumir las distintas formaciones de la Asamblea Nacional. ¿Entrar en una coalición de Gobierno y acción? ¿Comprometerse a votar determinados textos? ¿Nuestro presupuesto? ¿Cuáles? Para avanzar de manera útil, corresponde ahora a los grupos políticos decir con toda transparencia hasta dónde están dispuestos a llegar”, ha declarado Emmanuel Macron, presidente de Francia.

El nuevo y fragmentado parlamento francés ata las manos al Gobierno de Macron tras perder la mayoría.

La Asamblea Nacional francesa surgida de las elecciones legislativas del pasado domingo refleja la fragmentación y polarización de la sociedad y anuncia tiempos difíciles para el Gobierno del presidente de la República.

La alianza de Emmanuel Macron, “Emsemble” (Juntos), obtuvo 245 escaños, muy lejos de los 289 necesarios para la mayoría absoluta.

La nueva alianza de izquierdas “Nupes” (Nueva Unión Popular Ecológica y Social) obtuvo 131, convirtiendose en la segunda fuerza parlamentaria.

El partido de extrema derecha de Marine Le Pen “Agrupación nacional” logró grupo propio con su mejor resultado histórico de 89 diputados y Los Republicanos (la derecha clásica) salvaron los muebles con 61 elegidos.

Un escenario “ingobernable”, ha dicho el líder de la coalición progresista, Jean-Luc Mélénchon, quien aboga por que su alianza se integre más para evitar “dar la impresión de que la extrema derecha ha ganado algo”.