Piden intervención del Gobierno ante mal comportamiento de migrantes

Tapachula, Chiapas.- Miles de migrantes de origen haitiano que esperan un resolutivo por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) o del INM en Tapachula, tienen que rentar en distintos puntos de la ciudad, sin embargo, su mal comportamiento, ha causado la molestia de los ciudadanos tapachultecos.

Sobre las calles céntricas de la 14ª, 16ª, y 18ª. Sur de Tapachula a la altura de la colonia San Caralampio, los vecinos denunciaron la situación de intranquilidad que están viviendo, ya que los migrantes de diferentes nacionalidades, pero en su mayoría haitianos, no respetan la ley, al grado de drogarse y tomar en la vía pública, ante la mirada de mujeres y niños.

Mencionaron que a pesar que se les ha criticado su comportamiento, estos responden de manera agresiva, en la que todas las anomalías las han denunciado en redes sociales, incluso, recientemente enviaron un escrito a la Delegación de Gobierno en Tapachula, para que intervenga el gobierno del estado, pero hasta el momento, las autoridades han hecho caso omiso.

En representación de los vecinos, Marcela Rubio, expuso que el comité de Unión de Colonias Populares de Tapachula, entregó en la oficina del delegado de gobierno, Jorge Matalí Loranca, el documento desde el pasado 23 de agosto, pero hasta el momento no han atendido la denuncia.

Y es que una de las denuncias más sentida de los colonos es que los migrantes de distintas nacionalidades acaparan las banquetas, ingieren bebidas alcohólicas en la calle, protagonizar riñas y hasta fuman enervantes, sin importarles la presencia de las mujeres que llevan a sus hijos.

Lamentó que esta situación se ha vuelto insoportable, y de nada ha servido convocar a las autoridades, pues no actúan, argumentando que no pueden vulnerar sus derechos humanos, por ello, consideran que, en estos lugares del centro, no hay gobernabilidad, pues no se castiga el mal comportamiento de los migrantes.

Reiteraron que las autoridades deben tomar cartas en el asunto, porque no se trata de discriminación a su condición de migrantes, sino que deben acatar las leyes del país al cual están pidiendo un refugio, por lo que elevaron la voz a la opinión pública para que sea escuchada por las autoridades.