Mujeres acusan de fraude a transportista

  • Las despojó de sus derechos de concesión de taxis

Tapachula, Chiapas. – Por las actividades fraudulentas en contra de dos mujeres, el conocido transportista José Ledezma Ríos, fue demandado ante la opinión pública, y solicitaron la intervención de la Fiscalía General del Estado, organismos de derechos humanos y colectivos de mujeres.

Leticia Vázquez Velázquez y su progenitora fueron despojadas de los derechos de dos concesiones del transporte público en la modalidad taxis, dichas concesiones cuentan con una fe notarial, pero con argucias legaloides el sujeto de nombre José Ledezma Ríos, quien se dice influyente, las despojó.

En su denuncia, Vázquez Velázquez hizo públicos sus señalamientos en contra de Ledesma Ríos y otras dos personas por los delitos de fraude, asociación delictuosa, falsedad en declaraciones e informes dados a una autoridad y los que pudieran resultar.

Aseguró que, le han causado agravios tanto a ella como a su progenitora porque fueron despojadas de los derechos de concesiones de taxis marcados con los números económicos 1181 y 1183.

De acuerdo a los documentos como el contrato de cesión y traspaso de las concesiones hecho ante la fe del notario público 56 de Chiapas, Antonio Melgar Aranda mismo que fue firmado por el hoy acusado y miembros de la agrupación transportista “6 de junio” y que hoy estos se niegan a reconocerlos para explotar los derechos por los que cobraron una fuerte cantidad de dinero.

La agraviada señala que José Ledezma Ríos, vendió en 2009 dos concesiones cedidas notarialmente y cuyos derechos fueron otorgar a la denunciante por parte del comprador como herencia para ella y sus hijos, sin embargo, tras la muerte de esta persona, el transportista y en contubernio con algunos funcionarios desconoció el acuerdo de la cesión de derechos de los taxis 1181 y 1183.

Sobre este problema Leticia Vázquez Velázquez dijo que, desde el momento en que les vendieron las concesiones no tuvo problemas con Ledezma Ríos sin embargo al fallecer su esposo en el 2014 el transportista empezó con el acoso para exigirles dinero y dejarlas trabajar tanto a ella como a su progenitora.

Al paso del tiempo el transportista con mentiras para recuperar lo que había cedido metió a trabajar otros carros con los mismos números económicos que los que había vendido y en contubernio con funcionarios en la materia, logró que a las unidades de las mujeres las metieran al corralón.

Ante esta situación, también señaló que algunas autoridades se han prestado a esta irregular actividad para cometer el despojo a pesar de que las denunciantes han presentado los documentos legales como el contrato de cesión y traspaso de derechos de noviembre del 2013.

Las denunciantes reconocieron que estas unidades son el único sustento que tienen para poder subsistir, por lo que, reiteraron el llamado a las autoridades para que intervengan en este delito de fraude ejecutado por el conocido transportista.