Crece la devoción del Cristo de Esquipulas en otro año con pandemia

Tapachula, Chiapas.- Sobre una de las empolvadas calles de la colonia Las Américas emerge un templo católico, donde se rinde veneración, devoción y expresiones de fe al Cristo de Esquipulas que este 15 de enero cumplirá un año más de festividad religiosa.

Conocido entre la fe católica como el “Cristo Negro” o el “Señor de los Milagros”, el Cristo de Esquipulas es una imagen de Jesús Crucificado venerada por millones de fieles, principalmente arraigado de Centroamérica y más específicamente en Guatemala, pero desde hace más de 20 años, en la colonia Las Américas de Tapachula se desarrollan actividades religiosas en su nombre.

La historia del Cristo de Esquipulas se remonta al momento cuando el escultor Quirio Cataño aceptó el encargo de realizar la escultura solicitada por monseñor Cristóbal de Morales en agosto de 1594, para que esculpiera un crucifijo de una vara y media de alto, muy bien acabado y perfeccionado, para ser adorado por los indios chortíes de Esquipulas.

No se sabe si por coincidencia, el Cristo de Cataño resultó ser de color oscuro, casi negro, característica que resultó muy del agrado de los fieles indígenas, quienes inmediatamente se sintieron identificados con aquel Cristo crucificado, muy semejante a ellos por el dolor representado y por el color oscuro de la piel.

Como ocurre cada año, los festejos a la venerada y milagrosa imagen por parte de fieles creyentes católicos que han recibido beneficios solicitados no cesan, en algunas poblaciones de la Costa de Chiapas y en todo el territorio guatemalteco se han intensificado las celebraciones, con peregrinaciones, rezos, misas y reuniones en torno al festejo del Cristo Negro de Esquipulas.

El responsable de la Parroquia de Esquipulas, ubicada en la colonia Las Américas de Tapachula, César Cañaveral, afirmó que ni la pandemia ha frenado la devoción al Cristo Negro, ya que aún se mantienen las peregrinaciones, los rezos con celebraciones, aunque con las medidas preventivas.

Señaló que la parroquia del Señor de Esquipulas de Tapachula tiene un sello distintivo, pues sus instalaciones tuvieron un papel especial para los damnificados por el huracán Stan en el 2005, pues la iglesia sufrió algunos daños, pero sirvió de refugio para miles de personas de las colonias cercanas cuyas viviendas fueron arrastradas por la creciente del río.

Puntualizó que hasta el 14 de enero se efectuarán misas a las 7 de la noche, ese mismo día habrá una procesión que partirá de la Colonia El Paraíso y el 15 de enero se realizarán misas a las 6 am, 8:30 am, 10 am y 12 del medio día, así como a las 5, 6 y 7 pm, guardando todas las medidas de seguridad sanitaria.