Abuelita suplica un techo para vivir.

Tapachula, Chiapas.- Una repentina afectación cardiaca, originó que doña Mari Hernández, se despojara de todo lo que tenía para conseguir el recurso económico para la operación del corazón y salvar su vida.

Ella tenía una casa por el rumbo de Montenegro, en Tapachula, pero hace un año, comenzó a sentirse mal, le dolía el pecho y en ocasiones le faltaba el aire, fue así que, al acudir al médico, este le diagnosticó una grave afectación en el corazón que tenía que atenderse de inmediato a través de una operación.

Doña Mari, no contaba con los recursos económicos, así que tuvo que empeñar su único patrimonio, su casa; afortunadamente la operación fue un éxito, pero ya no pudo recuperar su casa al no contar con el pago del crédito.

Desde ese entonces, doña Mari ha andado de un lugar a otro pidiendo posada para pasar la noche, sólo la acompaña su hijo quien la cuida en su caminar, desafortunadamente ambos no cuentan con un sustento económico, pues su hijo sufre una discapacidad visual, que lo ha mermado de manera gradual.

La desgracia cotidiana de doña Mari, de no contar con un techo dónde apaciguar el sereno de la noche y el intenso sol en el día, la ha orillado a pedir el apoyo de la población en general a través de este noticiero.

Ella sabe que hay mucha gente que tiene alguna casa que no ocupa, para lo cual se compromete a mantenerla limpia, con tal de quedarse ahí por el tiempo que defina el dueño, ya que no tiene el recurso para pagar una renta mensual.

Su hijo Eduardo Hernández, admitió que ha sido difícil estar en esta situación de errante, pero esperan que la buena voluntad de las personas que ven este noticiero, pudiera permitirles encontrar un techo, para iniciar a trabajar de una manera formal, aun con su discapacidad.

La manera en que se puede apoyar a doña Mari y a su hijo, es que si alguien se interesa, llamar al teléfono del Canal 13 que es el 962- 628-11-95 o el 962 628 11-96 o al número de WhatsApp que aparece en sus pantallas, o quizás externar el apoyo directamente a las oficinas de este canal de 9 de la mañana a 9 de la noche. Ya que doña Mari no tiene un teléfono dónde comunicarse con ella.