Disturbios en Kazajistán fueron intentos de golpe manifestó el presidente Kassym Jomart Tokayev

El presidente de Kazajistán, Kassym Jomart Tokayev, afirmó que los disturbios en su país, que dejaron víctimas mortales, fueron un “intento de golpe” y prometió que “pronto” se irán las tropas rusas y aliadas que apoyan al gobierno.

Casi 8 mil personas fueron detenidas por la policía en protestas que derivaron en violencia la semana pasada, afirmaron las autoridades de Kazajistán. Los choques fueron los peores registrados en la nación ex soviética desde que se independizó hace 30 años.

El presidente dijo que su país había sido atacado por “grupos de combatientes armados” que aprovecharon las manifestaciones por el alza en los precios del combustible como excusa para actuar. “Su objetivo principal apareció con claridad: socavar el orden constitucional, destruir las instituciones de gobierno y tomar el poder. Se trata de un ataque terrorista, un acto organizado y bien preparado contra Kazajistán con la participación de combatientes extranjeros, procedentes de países de Asia central, incluido Afganistán. También participaron combatientes de Oriente Medio”, declaró Tokayev, en un comunicado de su oficina que resume una conversación con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. “El perjuicio económico para el Estado sería de 2 a 3 mil millones de dólares”, señaló.

Según el Ministerio kazajo del interior, en total 7 mil 939 personas fueron detenidas en todo el país.