EXIGEN JUSTICIA POR MUERTE DE ALAN JAFET

Alan Jafet, de 21 años, ingresó voluntariamente el 23 de marzo a un anexo contra las adicciones ubicado en la colonia Lomas de San Miguel, en la ciudad de Puebla, por años fue adicto a diversas drogas.

De acuerdo con la familia, para que el joven ingresara, pagaron mil pesos por su estadía, 500 por una despensa para su alimentación y alrededor de 165 pesos para recibir atención médica.

Alan permaneció alrededor de 15 días en el lugar; en una sola ocasión, hizo una videollamada con su madre a quien le informó que estaba bien y le preguntó cuándo le llevaría comida.

“Yo quiero justicia para mi hijo porque mi hijo era un niño de 21 años, quería rehabilitarse, quería componerse, llevaba sueños, muchos sueños, y se los mataron ahí, me mataron a mi hijo en ese maldito lugar”, sentenció Claudia Patricia Dolores López, madre de Alan.

El 6 de abril la familia de Alan recibió varias llamadas por parte del personal del anexo para les informaron que el joven amaneció enfermo; posteriormente, los citaron por la tarde para decirles que necesitaba ser internado.

“A él me lo entregaron dos personas porque lo agarraron de los dos lados, le costaba mucho levantarse, mi hermano me lo entregaron sin calcetas, la ropa no era de él no era el hombre que entro”, señaló Nayeli López Dolores, hermana de Alan.

A decir de la familia, de inmediato, Alan fue trasladado a un nosomio pero falleció camino al Hospital General del Norte, en la ciudad de Puebla.

“Mi hijo todavía me hablo que fuera fuerte y le dije que íbamos a salir de esta. Cuando llego al Hospital del Norte llevaba a mi hijo en las piernas, se me quedó viendo, le cerré los ojos sin imaginar que cuando me iba a bajar del carro, mi hijo ya había muerto”, recordó Claudia Patricia Dolores López, madre de Alan.

Tras ser valorado por los médicos, les informaron que Alan presentó golpes en la cabeza, costillas fracturadas y daño interno.

El equipo de Canal 13 Puebla acudió al Anexo ubicado en la colonia Lomas de San Miguel para conocer la versión de los hechos, sin embargo, la respuesta fue que el encargado del lugar no se encontraba y desconocían la hora de su llegada.