Familiares de Héctor Omar creen que falleció en riña

Siento feo, es que yo dependía de mi hijo y él dependía de mí entonces yo lo único que pido es que quiero justicia porque yo sé que ella lo mató aunque ella haya dicho que fue asaltado pero no fue así yo entre a su casa de usted y el sillón estaba manchado”, mencionó Elisa Molina, madre de Héctor Omar. 

 

Este es el testimonio de una mamá que al perder a su hijo siente que se le esfumó la fuerza para seguir adelante…

 

Los hechos ocurrieron el 28 de enero de este año en la colonia revolución mexicana, al norte de la ciudad de Puebla, cuando Héctor Omar de 31 años perdió la vida en un hospital tras ingresar por una lesión con arma punzo cortante… 

 

Su pareja sentimental, con la que vivió 10 años, aseguró que había sido provocada consecuencia de un asalto afuera de su domicilio, sin embargo, su familia cree que derivó de una riña entre ellos….

 

“Anduvimos preguntando porque ella decía que había sido afuera de la tiendita que había salido mi hijo por un cigarro fuimos a la tienda preguntamos que si había ingresado mi hijo a tales horas por un cigarro y dicen que no (…) se contradecía porque decía que era asalto, que unos encapuchados y que habían tomado el camión en la pista, a la 1 de la mañana no hay camión de Amozoc”, indicó Alfredo Lima, padre de Héctor Omar. 

 

A decir de sus familiares, Héctor Omar y su pareja peleaban constantemente desde tiempo atrás, motivo por el cual, habían intentado dejarse en más de una ocasión…

 

Ahora se preguntan porque hasta el momento ella no ha regresado desde que falleció en el nosocomio…

 

Si ya se peleaban mucho, mi hijo ya no quería vivir con ella pero ella lo buscaba y lo buscaba y no se que tanto le decía y mi hijo regresaba y regresaba y una vez ella me dijo que si no iba a ser para ella no iba a ser para nadie (ligar) si ella no hubiera sido porque se fue, porque se llevó todo, de hecho yo lo quería velar en su casa pero cuando yo regrese ya no había nada”, comentó Elisa Molina, madre de Héctor Omar. 

 

Han sido meses de dolor y desesperación, en los que don Alfredo y doña Elisa han pasado noches de insomnio llorando junto a la única foto que les queda de su hijo, pidiéndole a dios que su muerte no quede impune para que así descanse en paz..