DEBUT DE MEXICANOS EN CONCACHAMPIONS

Debut de mexicanos en Concachampions, con los partidos que protagonizaron Cruz Azul, América y León. Rayados aún está pendiente.

Michael Smithers / Canal 13 Puebla

Regresó la actividad del fútbol continental y con él los encuentros de equipos mexicanos que buscarán un lugar en el próximo Mundial de Clubes.

El primero en ver actividad fue La Máquina Celeste de Cruz Azul que enfrentó al modesto Arcahaie de Haití.

Los líderes del fútbol mexicano pecaron de soberbia y no subieron al avión las figuras más importantes del equipo, sin Jesús Corona, Jonathan Rodríguez, Luis Romo ni Orbelín Pineda.

El Arcahaie se fajó y le aguantó el 0 por 0 al equipo mexicano e incluso tuvo la posibilidad de irse arriba en el marcador, sin embargo, el partido terminó igualado.

La Fiera también tuvo actividad cuando recibió al Toronto FC en el Nou Camp.

Los del Bajío se fueron arriba en el marcador vía Fernando Navarro pero regresaron los fantasmas de CONCACAF para Nacho Ambriz y la visita igualo el marcador para regresar a Canadá con la ventja del gol de visitante.

El único conjunto mexicano que cumpplió en ésta serie de partidos fue el Club América.

Los dirigidos por Santiago Solari, a diferencia del Cruz Azul, le pusieron compromiso y seriedad al alinear con muchos jugadores titulares en su partido contra el Olimpia de Honduras.

Las Águilas se llevaron el triunfo 2 por 1 y el “Indiecito” Solari continúa enamorando a la afición azul crema.

Viene el turno de Rayados de Monterrey

Debut de mexicanos en Concachampions y la única escuadra que queda pendiente es la dirigida por Javier Aguirre.

La Pandilla viajó a República Dominicana para enfrentar al Club Atlético Pantoja. Sin embargo, Monterrey tendrá una baja importante por una causa increíble.

El lateral izquierdo, Jesús Gallardo olvidó su pasaporte y al momento de ingresar a la República Dominicana, los agentes aduaneros impideron su paso y tuvo que regresar a México.

Aún con la baja de Gallardo, Rayados no debería tener problemas para llevarse una cómoda ventaja en la ida de octavos de CONCACAF.