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Recomendaciones para evitar riesgos en la salud de adultos mayores ante las altas temperaturas

Ante las altas temperaturas es importante reforzar el cuidado de la salud de los adultos mayores, sobre todo si registran enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad o problemas cardiacos, pues son más vulnerables de presentar complicaciones en el organismo ya que la lubricación natural disminuye con la edad.
Por lo tanto, se recomienda que para reforzar y evitar situaciones de riesgo en la salud de los adultos mayores, no deben ingerir bebidas frías ya que produce cambios bruscos en la temperatura corporal; al salir siempre cargue un recipiente con agua para mantenerse hidratado; evitar realizar actividades y exponerse al sol por periodos prolongados, sobre todo entre las 11:00 y hasta las 16:00 horas.

Mantener las casas abiertas y ventiladas; beber agua constantemente, de preferencia, aunque no tenga sed; evitar consumir refrescos y bebidas alcohólicas, ya que contribuyen a la deshidratación. Evitar permanecer por tiempo prolongado en vehículos o lugares cerrados y con poca ventilación; aumentar el consumo de alimentos frescos, frutas y verduras; utilizar protector solar.

Al salir de casa, utilizar lentes para protegerse del sol, gorra o un sombrero de ala ancha, vestir lo más ligero posible, usar ropa holgada, ligera y de colores claros; si se realiza actividad física deben hacerlo muy temprano o por la tarde, cuando la temperatura haya disminuido.

Cabe señalar, que algunas complicaciones en la salud que pueden presentar los adultos mayores si se exponen de manera prolongada al sol o a las altas temperaturas son: golpe de calor, agotamiento, calambres y muchas otras complicaciones que ponen en riesgo su vida.

Es importante explicar que cuando el organismo registra falta de agua, genera una sensación de sed, y surge la necesidad de ingerir líquidos, si esto no sucede se desencadena el proceso de deshidratación u otras complicaciones generadas por esta misma condición, por ejemplo: mareos, aspecto de tener ojos hundidos, fatiga, dolores de cabeza, calambres musculares, delirios y entre otros.

Si se registran las manifestaciones señaladas anteriormente, o alguna otra, se debe acudir a su Unidad Médico Familiar más cercana para recibir la atención y tratamiento adecuado.

De igual forma, se reitera que el IMSS cuenta con área de atención médica continua y urgencias en donde se otorga servicio las 24 horas del día, los 365 días del año.