En un abrir y cerrar los ojos pasa el tiempo, recuerdos quedan en nuestra memoria de cuando éramos pequeños, hay momentos que jamás se olvidan y marcan de por vida. Al crecer, y ser adulto, en algunos momentos esos recuerdos se hacen presente.
La vivencia de niños influye mucho en la vida adulta, hay niños que tuvieron que ser resilientes y entender el mundo a como ellos podían, otros llenos de mucho amor, sea cual haya sido su vivencia esos niños del pasado no decidieron darse por vencidos y hoy, están cumpliendo muchos de sus sueños.
