La víspera del Día de los Reyes Magos ya se siente en las calles de Morelia, una tradición que cada 6 de enero despierta ilusión y expectativa en las familias. Este 5 de enero, el ambiente está marcado por la preparación, la espera y la emoción previa, con roscas listas para compartirse y cartas colocadas con cuidado, que nos recuerda la importancia de esta fecha para chicos y grandes.
Para los adultos, la cercanía del Día de Reyes es motivo de nostalgia. Entre conversaciones, recordaron cuál fue el mejor regalo que recibieron en su infancia y también aquello que siempre esperaron y nunca llegó. Incluso, algunas personas compartieron que los Reyes Magos nunca visitaron su casa, recuerdos que hoy se expresan con franqueza y reflexión.
Por su parte, las niñas y los niños viven esta víspera con ilusión intacta. Contaron qué pidieron a Melchor, Gaspar y Baltasar y, con entusiasmo, evaluaron su comportamiento durante el año, convencidos de que se portaron bien y de que eso será tomado en cuenta para recibir sus regalos.
Las y los morelianos, coinciden en que más allá de los obsequios, esta fecha invita a fortalecer la unión familiar, a compartir esperanza y a mantener viva la magia que conecta generaciones.
