Aunque el nivel del agua ha mejorado, los retos ambientales en la laguna de Cajititlán siguen siendo una preocupación constante.
Lancheros de Cajititlán señalan que, tras un buen temporal de lluvias el año pasado, el nivel de la laguna se encuentra aproximadamente al 70 por ciento de su capacidad, lo que permite la navegación y la realización de actividades turísticas.
Sin embargo, advierten que la calidad del agua continúa viéndose afectada por el funcionamiento irregular de las plantas de tratamiento. De acuerdo con quienes trabajan diariamente en el lago, estas instalaciones, colocadas hace más de una década, operaron de manera constante solo en sus primeros años.
Actualmente, aseguran que no funcionan al cien por ciento, lo que impide una recuperación más clara del ecosistema, a pesar del aumento en el nivel del agua.
