Los precios de la carne de res aumentaron 16 por ciento en el primer mes de 2026, situación que puede empeorar en el segundo trimestre del año por costos adicionales relacionados con la inseguridad y por las nuevas barreras a la importación de carne de res y cerdo desde países sin tratado por parte del gobierno mexicano, advirtió la industria cárnica.
En el marco de la Convención Anual de la Industria Cárnica 2026, Macarena Hernández, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne), destacó que el cambio en el mecanismo para importar, al pasar de la eliminación de aranceles vía el Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic) a un esquema de cupos asignados por licitación, introduce retrasos administrativos e incertidumbre operativa que impactan la planeación de las empresas.
Dicho mecanismo era principalmente para importar carne de res y cerdo desde Brasil, país que ofrece sus productos hasta un 20 por ciento más baratos que Estados Unidos, principal proveedor de México gracias al arancel cero que brinda el T-MEC. México cobra un 20 por ciento de arancel a la importaciones de carne desde cualquier país sin tratado comercial.
En reemplazo del Pacic, este año el gobierno autorizó cupos por 70 mil toneladas de carne de res y 51 mil de cerdo, con un límite máximo de 10 por ciento por empresa. Las compañías deben presentar garantías equivalentes al 20 por ciento del valor ofertado y competir mediante posturas de precio para obtener un certificado. El fallo se prevé para mediados de marzo.
No obstante, para el ComeCarne, los volúmenes son insuficientes frente a la demanda de la población mexicana. “Consideramos que los niveles de cupo decretados están por debajo de las expectativas de crecimiento que está teniendo la demanda”, señaló Hernández.
