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Hoy se llevó a cabo “La Marcha de los Vivos” del Holocausto nazi de Auschwitz-Birkenau.

La conmemoración de la “Marcha de los Vivos” que reúne cada año a supervivientes del Holocausto y a sus descendientes en el campo nazi de Auschwitz-Birkenau al sur de Polonia, contó este año con la presencia de personas que sobrevivieron al ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre del año pasado.

El acto, que desde su primera edición en 1988 ha convocado a más de 300 mil personas de todo el mundo, tuvo en esta ocasión como uno de sus puntos centrales denunciar “un auge sin precedentes del antisemitismo en el mundo actual”.

Entre las 55 personas que prestaron hoy su testimonio de supervivientes, se encontraban seis afectados por el ataque de Hamás en Gaza, como rehenes que fueron liberados y familiares de otras víctimas.

Cabe recordar que, “La Marcha de los Vivos”, se celebra cada 6 de mayo en memoria de los aproximadamente seis millones de judíos que murieron durante la Segunda Guerra Mundial, de los cuales más de un millón fueron asesinados en Auschwitz-Birkenau.

Los asistentes recorrieron a pie el tramo de tres kilómetros que separa los antiguos recintos de Auschwitz y de Birkenau, portando banderas de Israel, fotografías de víctimas del Holocausto y pancartas con sus lugares de procedencia.

En un comunicado público, Samuel Reseñan y Phyllis Greenberg Hedieran, presidentes de la entidad que organiza la Marcha Internacional de los Vivos, subrayaron que “la reciente e incomprensible masacre del 7 de octubre sirve como un recordatorio constante de la persistente amenaza que supone el odio antisemita”.

Al concluir la Marcha, una sirena sonó durante dos minutos para marcar un momento de reflexión y recuerdo por las víctimas del Holocausto, tras lo cual se leyeron en voz alta los nombres de algunas de sus víctimas.

De hecho, previo a este día, el domingo tuvo lugar un acto conmemorativo en Budapest, en el que 80 supervivientes del Holocausto recordaron la aniquilación de los judíos de esa ciudad y se llevó a cabo una ceremonia en la estación de tren de Meleto, de donde partió el primer convoy con judíos húngaros deportados, cuyo destino era Auschwitz.