El papa León XIV hizo este domingo un llamado a los gobiernos de Cuba y Estados Unidos para entablar un diálogo “sincero y eficaz” que permita frenar la escalada de tensiones y evite nuevas afectaciones a la población cubana. El mensaje fue pronunciado tras el rezo del Ángelus, en la Plaza de San Pedro, durante su tradicional misa dominical.
El pontífice manifestó su preocupación ante cualquier escenario que derive en violencia o en decisiones que incrementen el sufrimiento del pueblo de la isla, en un contexto marcado por el deterioro de las condiciones económicas y sociales en Cuba.
Este posicionamiento se da luego de que la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) expresara, el pasado sábado, su “profunda preocupación” por el agravamiento de la crisis que atraviesa el país, y exhortara a las autoridades a explorar vías de diálogo y a impulsar cambios estructurales que atiendan las necesidades de la población.
La inquietud de la Iglesia cubana surge ante la posibilidad de una paralización en el suministro de petróleo, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la imposición de aranceles a los países que comercien crudo con Cuba. A ello se suma la firma de una orden ejecutiva por parte del mandatario estadounidense, en la que se señala que la isla representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de su país.
Ante este panorama, el papa León XIV se sumó al llamado de los obispos cubanos para que las decisiones políticas no perjudiquen directamente a la población, reiterando la importancia del entendimiento entre ambas naciones como vía para reducir tensiones y proteger a los sectores más vulnerables.