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Dos mil detenidos por protesta estudiantil en EU

Protestas de universitarios, que demandan el fin del apoyo estadunidense a la guerra de Israel en Gaza y el retiro de las inversiones y otros vínculos con Tel Aviv, no han cesado alrededor del país, a pesar de la represión policial y de las autoridades académicas contra los plantones y de que ya se acumulan más de 2 mil arrestos, mientras aparecen nuevos aliados entre los gremios académicos amenazando con huelgas en apoyo de las demandas estudiantiles, todo nutriendo aún más la alarma entre la cúpula política nacional.

El presidente Joe Biden se vio obligado ayer a responder a las protestas en un mensaje donde intentó reconocer la validez de las expresiones mientras las criticaba. No somos una nación autoritaria donde silenciamos a la gente, afirmó en comentarios a medios. De hecho, la protesta pacífica es en la mejor tradición de cómo los estadunidenses responden a temas de consecuencia, dijo.

Pero Biden enfatizó que también somos un país de leyes y, como lo ha hecho anteriormente, caracterizó algunas de las protestas de violentas y antisemitas. El vandalismo ingresó sin permiso, rompiendo ventanas, clausurando campus, forzando la cancelación de clases y graduaciones y nada de eso es protesta pacífica, acusó.

Ese mensaje fue contradictorio para muchos. “La afirmación del presidente Biden de que ‘la disidencia nunca debe llevar al desorden’ desafía la historia estadunidenses, desde el Boston Tea Party (acto de protesta contra el imperio británico, parte del inicio de la lucha de independencia) a las tácticas que usaron los activistas de derechos civiles, los manifestantes contra la guerra de Vietnam, los activistas anti-apartheid para enfrentar injusticias”, comentó Edward Ahmed Mitchell, subdirector ejecutivo nacional del Council on American-Islamic Relations, la organización musulmana de derechos civiles más grande de Estados Unidos. Y si el presidente verdaderamente está preocupado por el conflicto en las universidades, debería condenar en específico a las fuerzas de seguridad pública y las bandas pro Israel por atacar a estudiantes y dejar de facilitar el genocidio en Gaza que ha detonado las protestas, concluyó.

Peter Beinart, un editor de la revista judía Jewish Currents y prominente columnista, agregó que cuando la gente mire el retrovisor de estos hechos, verán el momento en el cual comenzó un debate real sobre la complicidad universitaria y gubernamental en la opresión de los palestinos. Y las protestas lo han hecho posible (el debate).

Las autoridades de los planteles de educación superior y políticos siguen respondiendo cada vez más con represión y repulsa al movimiento de protesta tan visible en los medios y las redes sociales.