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Escribe volante a mano para promocionarse

Era la 1 de la tarde y el sol caía con fuerza cuando una señora se acercó a la reja de una vivienda para pedir permiso de dejar un volante.

“Vendo panuchos y salbutes, estoy aquí a tres cuadras”, comentó con sencillez.
Quien recibió el volante fue Carla Zeal, quien no pudo evitar sentir nostalgia al ver que el anuncio estaba hecho por la propia vendedora. Con su libretita en mano, la mujer recorría casa por casa, tocando puertas bajo el intenso calor.
Una escena cotidiana que refleja algo más profundo: el esfuerzo diario de quienes buscan salir adelante con trabajo honesto.

Doña Oneida vende en Bosques del Poniente, entre Soriana 128 y el Iglú. Para quienes estén por la zona, es una oportunidad de apoyar el comercio local y, de paso, disfrutar unos panuchos y salbutes hechos con dedicación.