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Territorio mexicano, devastado en su biodiversidad: Fanny Arreola

 

-Recordó que el domingo se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente, lo que debe dar pie a la reflexión sobre aquello que hemos venido postergando para atender la grave crisis que atravesamos en materia ambiental

A pesar de estar entre los de mayor biodiversidad en el mundo, el territorio mexicano está devastado, con muchas especies de flora y fauna en peligro de extinción, recalcó la diputada Fanny Arreola Pichardo, coordinadora de la Representación Parlamentaria de la LXXV Legislatura del Congreso del Estado.

La diputada por el Distrito de Apatzingán recordó que el domingo se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente, lo que debe dar pie a la reflexión sobre aquello que hemos venido postergando para atender la grave crisis que atravesamos en materia ambiental.

“México enfrenta un deterioro ecológico y ambiental de grandes proporciones; tenemos un alto grado de contaminación en la mayoría de las cuencas hidráulicas, acuíferos sobreexplotados, extensas zonas deforestadas y erosionadas, desertificación creciente y una distribución de la población que agudiza los desequilibrios regionales”.

Fanny Arreola recalcó que el desarrollo sustentable es la modalidad de desarrollo capaz de utilizar los recursos naturales para satisfacer las necesidades esenciales de la población, como forma de elevar la calidad de vida de esta generación y de las futuras, manteniendo, enriqueciendo y transformando positivamente los ecosistemas mediante tecnologías adecuadas para estos fines y con la activa participación de la población en las decisiones fundamentales del desarrollo de la que ella misma es parte.

“El desarrollo sustentable no se limita a la parte ambiental sino que es más amplio. Tiene cuatro dimensiones: la dimensión económica, la dimensión social, la ambiental y la política”.

Por ello, la legisladora recalcó que se requiere superar la contradicción entre el crecimiento económico y el deterioro de la naturaleza, así como, abandonar las concesiones económicas ecológicamente destructivas.

Abundó que promover acciones entre la población para conservar el medio ambiente implica restaurar el tejido social y dar cauce a la participación social en la organización de su entorno habitacional y en las formas de producción y consumo.