Pese a los altos índices de violencia, la iglesia católica entró a Aguililla a través de Franco Coppola

La comitiva del nuncio apostólico Franco Coppola salió desde Apatzingán con rumbo a Aguililla, Michoacán para tocar los corazones de la gente y tratar de combatir la violencia que se vive en esa zona, por los múltiples enfrentamientos que se han vivido entre los grupos delincuenciales.

 

“Cuento con sus oraciones. Llevo la presencia, el confort y consuelo del Santo Padre”, dijo antes de partir a Tierra Caliente.

 

El representante del Papa en México, va acompañado del obispo de Apatzingán, Cristóbal García; el presbítero Jesús Álvarez, y el obispo de Azcapotzalco, Adolfo Miguel Castaño.

 

El nuncio realizó una misa al mediodía en el templo parroquial del municipio de Aguililla, donde se vive la violencia, y durante su recorrido bendijo a todas las personas y las comunidades a su paso.

 

En un primer acercamiento por Michoacán, la población lo recibió entre abrazos y con mariachis para, posteriormente, iniciar un recorrido por las calles de la localidad. 

 

 

En su mensaje, el representante del papa invito a todos los presentes a actuar conforme a la palabra de Dios dejando fuera todos los malos pensamientos 

 

 

El representante religioso destacó que su misión en esta visita es llevar el mensaje de Cristo a todos los creyentes que están pasando por un momento complicado, pues afirmó que Dios nunca dejará solos a quien más lo necesiten.