Los Warren, ¿fraude y estafa?

Andy Guillaumin / Giros Michoacán / 21 de junio 2021 / Entretenimiento 

La tercera entrega de la saga The Conjuring, ha contado en la gran pantalla uno de los casos más recordados del matrimonio de demonólogos a los que dan vida Vera Farmiga y Patrick Wilson. El filme lleva recaudados más de 112 millones de dólares en todo el mundo y aunque en la franquicia cinematográfica de los Warren son una eminencia en su campo -y también lo fueron en la vida real-, la pareja también tuvo que enfrentarse a ciertas controversias con algunas de sus investigaciones.

Después de que los Warren reales colaboraran en el caso de Arne Cheyenne Johnson, un joven que alegó que había cometido un crimen porque fue poseído por demonios, el matrimonio ganó popularidad por lo curioso y mediático de tema en los tribunales.

Incluso algunos periodistas se dieron a la tarea de investigar los casos del matrimonio y llegaron a la conclusión de que las pruebas que aportaban los Warren no probaban nada. Incluso algunos llegaron a describirlos como un fraude y como unos estafadores y afirmaban que su único objetivo era sacar dinero a la gente.

En 1997, el neurólogo Steve Novella y el ‘podcaster’ Perry DeAngelis investigaron a los Warren y reconocieron que eran personas agradables, pero también que eran “en el mejor de los casos, grandes contadores de historias de fantasmas” y “en el peor de los casos, un fraude peligroso”.

“Si ella me dijera que el sol saldrá mañana por la mañana, buscaría una segunda opinión”. Esta frase sobre Lorraine Warren pertenece a Ray Garton, un autor de género de terror que investigó el caso Snedeker.

Lorraine, como sabrás, afirmaba ser clarividente y médium. Ed, por su parte, era un demonólogo que había aprendido todo lo relacionado con su profesión de forma autodidacta.

Real o no, las historias de esta pareja nos ha dejado con los pelos de punta, y a algunos nos ha hecho temerle a una simple muñeca.