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Guanajuato continúa impulsando la aplicación del tamiz auditivo

Guanajuato previene y trata enfermedades del nacimiento con la realización del Tamiz Auditivo en una red conformada por unidades con 58 equipos otacústicos.

La Secretaría de Salud, informó que en 2021 se realizaron un total de 30 mil 462 tamizajes auditivos, los niños detectados con alguna alteración son referidos a audiología en el Hospital de Especialidades Pediátrico donde se logró realizar 36 implantes cocleares, además de brindar terapia de lenguaje a los menores que así lo requieren.

Desde el año 2010 se aplica el Tamiz Auditivo Neonatal con el objetivo de asegurar la detección oportuna, el diagnóstico temprano y la atención integral de los niños y niñas con discapacidad auditiva.

El tiempo ideal para su realización es al nacimiento y hasta los 3 meses». “Si se detecta en los primeros tres meses de vida, existen métodos que pueden evitar las limitaciones en el desarrollo integral del niño, principalmente en el lenguaje y el aprendizaje.

La Secretaría de Salud informa que la discapacidad auditiva, es la restricción en la función auditiva por alteraciones en oído externo, medio, interno o retrococleares, que a su vez pueden limitar la capacidad de comunicación.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México, se estima que alrededor de 10 millones de personas tienen algún tipo de problemas auditivos, aproximadamente 3 de cada mil recién nacidos presentará discapacidad por hipoacusia.

La Secretaría de Salud señala que la importancia de la identificación temprana de problemas de hipoacusia y sordera, radica en el hecho irrefutable de que un niño que no oye, no desarrollará su lenguaje oral y le será prácticamente imposible aprender a leer y a escribir; el lenguaje que haya logrado desarrollar un niño sordo a los cuatro o cinco años de edad, será el lenguaje con el que se podrá comunicar durante su vida.

La realidad actual en México es que este tipo de discapacidad se detecta muy tardíamente, ya que normalmente son los padres quienes se dan cuenta de que su hijo presenta este tipo de padecimiento alrededor de los dos años de edad, perdiendo con ello un tiempo irrecuperable para su habilitación.