Invitan a no dejar para después el trámite del testamento

A pesar de que en Irapuato se reportó un aumento de ciudadanos y ciudadanas que acudieron a las notarías públicas para llevar a cabo su testamento, al inicio de la pandemia la problemática en torno a personas que desafortunadamente fallecían sin realizar este trámite era frecuente. En relación a este tema, el presidente del Colegio de Notarios Públicos de Irapuato, José Luis Arredondo Ramírez, indicó que aún falta trabajo por hacer en cuanto a incentivar la cultura del testamento, y es que este trámite se puede realizar a partir de los 16 años.

“Da la seguridad de que vas a transmitir tus bienes a quien tú quieres, te da estabilidad familiar o que de alguna manera tu elijes quienes son las personas que se van a quedar con tus bienes, no dejas pleitos y cuando la persona falta ya hay un documento específico en el que ya existen las disposiciones federales o de manera particular como los legados”, así lo comentó Arredondo Ramírez, según lo publicado por El Sol de Irapuato.

En el 2020 durante el programa de testamentos en pandemia, únicamente 12 irapuatenses acudieron a su notaría. De este tema, comentó lo siguiente: “En el programa de testamentos en pandemia hice alrededor de 12 testamentos y ahora en lo que va de este mes de testamentos estamos hablando de que alrededor de unos 15 testamentos”. Aunado a esto recalcó que la importancia de llevar a cabo un testamento radica en la tranquilidad y paz que se hereda a sus seres queridos, esto con el fin de evitar eventos desafortunados tras su fallecimiento.

Los costos del mismo trámite, actualmente son de mil 160 pesos para adultos mayores y 2 mil 360 para el resto de los ciudadanos y ciudadanas. En caso de no contar con un testamento, una vez que la persona fallezca, explicó que se da pie a la sucesión legítima, lo que significa que a ley es la que va a disponer de la repartición de bienes. De este punto, especificó que: “Los que tienen derecho en una sucesión intestamentaria son los parientes más cercanos, si la persona está casada y tiene hijos sus parientes más cercanos son su esposa y sus hijos, si la persona es soltera serán sus hermanos, sus papás y la ley es la que va a decidir cómo repartir los bienes”.