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Paneles solares, el mayor residuo entre las basuras tóxicas

El incremento del uso de paneles solares ha significado un impulso importante en la generación de energías alternativas, ya que éstas ayudan en el combate contra el calentamiento global. Sin embargo, son una pieza tecnológica de relevancia, que se convierte en un gran desperdicio cuando termina su vida activa.

Hasta el momento ningún país del mundo cuenta con un plan real para manejar en forma eficiente estos desperdicios, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para el 2050 los proyectos generadores de energías renovables generarán aproximadamente 78 millones de toneladas métricas de basura electrónica.

Meng Tao, investigador de la Universidad Estatal de Arizona, asegura que los desperdicios tóxicos generados alrededor de los paneles solares necesitan ser incluidos, de forma urgente, en proyectos de reciclaje enfocados en basura electrónica.

Señaló que la basura electrónica plantea un problema serio y requiere soluciones especializadas, de lo contrario el mundo estará inmerso en millones de toneladas de desperdicios cada año.

Los paneles solares, están compuestos por fotoceldas que convierten la luz solar en electricidad. Cuando son arrojados al fondo de la tierra, se convierten en desechos por su composición y producen residuos tóxicos.

De acuerdo a investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los paneles solares actuales contaminan menos durante su vida útil, pero generan grandes cantidades de basura al ser desechados.

Cabe señalar que muchos fabricantes de estos paneles solares aseguran que sus productos durarán unos 25 años, lo que llama a mantenerse alerta respecto a estos desechos como resultado de esa falta de prevención.

La Unión Europea por ejemplo, obliga a los fabricantes de estos a garantizar el proceso de reciclaje correspondiente.

En países como Japón, India y Australia, el proceso de reciclado atraviesa una de las etapas más deficientes en su implementación. A excepción de Washington, en Estados Unidos tampoco existe una ley adecuada de reciclaje.

Actualmente se recicla el 10 por ciento de los desechos a nivel mundial, el resto se envía a países en desarrollo para su reutilización, donde los programas son laxos en el manejo de la basura tóxica.