DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER DE PRÓSTATA

*La edad y los antecedentes familiares de primera línea (padre, hermanos, tíos paternos) son los principales factores de riesgo de esta enfermedad.

 

El cáncer de próstata o prostático es el cáncer que se origina por un crecimiento descontrolado de las células de la próstata. La próstata es una glándula con forma de nuez ubicada debajo de la vejiga y delante del recto en los hombres. Es la encargada de producir el líquido seminal que nutre y transporta el esperma.

Esta patología no está asociada a un estilo de vida y hábitos poco saludables, como tabaquismo, obesidad, alimentación desbalanceada o alcoholismo. El principal factor de riesgo lo constituye la edad y los antecedentes familiares.

El diagnóstico del cáncer de próstata es efectuado por un médico especialista (urólogo). Se realiza una evaluación física mediante tacto rectal, así como la medición de valores en sangre denominada Antígeno Prostático Específico (APE).

Es recomendable que la población masculina, mayor de 40 años de edad, acuda a efectuarse controles médicos preventivos y regulares de la próstata. El diagnóstico precoz del cáncer de próstata permitirá que el tratamiento de esta enfermedad sea menos invasivo.

Los principales síntomas del cáncer de próstata son los siguientes:

  • Demora al comenzar a orinar.
  • Esfuerzos al orinar.
  • Disminución de la fuerza e intensidad del chorro miccional.
  • Incremento en la frecuencia al orinar. La vejiga no se vacía por completo.
  • Pérdida de peso.
  • Disfunción eréctil.
  • Presencia de sangre en la orina y el semen.
  • Dolor en la cadera, columna vertebral, costillas y otras áreas.
  • Debilidad o adormecimiento en las piernas y los pies.

El cáncer de próstata es curable si se diagnostica a tiempo. Para ello es de vital importancia que la población masculina acuda a efectuarse chequeos prostáticos preventivos y regulares.

Es recomendable adoptar hábitos de vida más saludables. Mencionamos algunos de ellos: 

  • Evitar el consumo de alcohol, cigarrillos y otras sustancias nocivas.
  • Hacer ejercicio regularmente para desechar toxinas, así como para prevenir la obesidad y el sobrepeso.
  • Cuidar la alimentación, incrementando el consumo de proteínas, verduras, frutas y vegetales. Disminuir el consumo de harinas, carnes rojas, sal y azúcares.
  • Evitar el abuso de consumo de medicamentos y fármacos, sin prescripción médica.
  • Mantener una actividad sexual frecuente y saludable. De acuerdo a estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, disminuye en un 47% la probabilidad de cáncer de próstata.