Mujeres Indígenas, ignoradas hasta la muerte

La estadística de Relaciones Exteriores confirma que durante ese año, fueron deportadas mil 277 mujeres indígenas, principalmente de Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz.

A partir del cruce de información realizado en esta investigación se identificó a 28 indígenas migrantes fallecidas por la enfermedad: se trata de nahuas, otomíes, zapotecas, mixtecas, mazahuas, huicholas, tepehuanas, tarahumaras, purépechas y triquis.

La base de datos construida en esta investigación a partir de 1,007 solicitudes de información turnadas a autoridades federales, estatales y municipales, arroja un aproximado de las indígenas que fallecieron por el virus en aquél país durante el 2020, cómo enfrentaron la enfermedad, y la inacción del Estado Mexicano para su atención y repatriación de restos.

Los registros de Relaciones Exteriores son insuficientes. La opacidad también priva en 27 estados, incluso aquellos con mayor presencia indígena como Oaxaca, Chiapas y Yucatán.

Los institutos de Migración, Nacional de Pueblos Indígenas, y la Secretaría de Salud federal, carecen de información o se declararon incompetentes.

Esta investigación encontró que Guerrero, es el  único estado que sabe qué pasó con las migrantes que regresaron muertas, pero ese registro no coincide con las cifras  de los 51 consulados mexicanos en Estados Unidos.

Las 21 indígenas repatriadas a Olinalá, Alcozauca, Alpoyeca, Atlamajalcingo del Monte, Coapantoyac, Malinaltepec, Tlapa de Comonfort y Xalpatlahuac, de Guerrero, no aparecen en los datos de los consulados.

Lo que es peor, casos como el de Micaela se replican en lugares como Los Nogales, comunidad de Michoacán, donde hay cuatro personas repatriadas que son invisibles para los registros federales.

La ruta para conocer el destino en México de estas mujeres, es un camino cerrado.  Relaciones Exteriores catalogó como confidenciales las versiones públicas de las actas de nacimiento, defunción, visado de certificado de embalsamamiento y permiso de tránsito que mostraría a dónde llegaron los ataúdes y urnas con los restos.