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En México hay 250 mil sitios arqueológicos

Uno de los principales problemas que tiene el patrimonio arqueológico es que una vez que se destruye, se pierde para siempre, no es renovable; cuando se dañan restos habitacionales, un campamento cazador-recolector, restos de una pirámide, ya no se puede recuperar de ninguna forma, porque nada es igual.

Miguel Guevara Chumacero, docente de la Escuela de Arqueología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que hasta el momento se han registrado cerca de 50 mil sitios arqueológicos en el país y la estimación que se tiene es de 250 mil, es decir, casi cualquier lugar donde se haga un orificio se podrá encontrar algún tipo de evidencia, porque fuimos una cuna civilizatoria.

Por eso, en la universidad, uno de los aspectos que trabajan es la gestión del patrimonio arqueológico, que tiene que ver con cómo se conserva, y es algo que deben hacer los arqueólogos, que son los que tienen más información sobre el por qué es importante conservar los vestigios de las sociedades del pasado.

Una de las labores que deben realizar es incidir en las comunidades e instituciones respecto a que no deben tocar cualquier artículo o sitio que pudiera ser arqueológico, solo los especialistas pueden analizarlo para identificar su temporalidad y origen.

En las instituciones públicas es importante incidir para que se tome conciencia en que cualquier obra de infraestructura que se realiza tiene que considerarse en el proceso la supervisión de un arqueólogo, porque nuestro país es increíblemente rico en sitios con historia.

Actualmente el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tiene incidencia en casi todas las instituciones federales y estatales; de hecho, estas, para desarrollar una obra deben tramitar permisos ante el INAH, que interviene con un equipo de arqueología para hacer la supervisión de la zona.

El objetivo de los arqueólogos es minimizar el impacto de las obras, por ejemplo, del proyecto del Tren Maya; cuando se conoció las líneas por donde pasará forzosamente, se tuvo que dar a conocer al INAH para hacer el salvamento arqueológico.

Cada contexto y forma de patrimonio arqueológico es único, justo por eso en la universidad incentivan el que se conserve. Trabajan materias relacionadas con la gestión y conservación. Los estudiantes adquieren conocimientos de cómo recuperar y preservar los vestigios.

También aprenden a cómo realizar las gestiones ante las diferentes autoridades cuando se encuentra un sitio o artículo arqueológico, porque en ocasiones las personas suelen desconocer qué es el patrimonio y por qué es importante conservarlo.

  • Por: William Chacón / Cuarto Poder